Este es el blog de apoyo a la tutoría específica de 3° y 4° de PDC del IES “Albenzaide” de Luque, Córdoba.

domingo, 1 de noviembre de 2009

El diario de Ma Yan

Leeros este artículo que os mando, es muy interesante. Os váis a dar cuenta de la suerte que tenéis de tener derecho a la educación. Váis a conocer la historia de una niña china que no tuvo esa suerte. Escribir luego qué pensáis.

El diario de Ma Yan

9-9-06-Miguel A. Santos Guerra

Otro curso escolar. Un curso más, o uno menos, según se mire. Nos lo han recordado inoportunamente los centros comerciales hablando en pleno agosto de la vuelta al cole. Ha llegado la hora del encuentro con los amigos, con los libros, con los profesores y con la disciplina del horario, de los madrugones, de las tareas y del esfuerzo. Afortunadamente..

Las instituciones educativas abren sus puertas y por ellas entran los alumnos y alumnas, el profesorado, los orientadores, los directivos y el personal de administración y servicios. Cada persona llega con un bagaje de recuerdos, de proyectos, de ilusiones y de temores. A todos y a cada uno brindo un pensamiento que está en la base de una experiencia prometedora: "Por mí que no quede". De todos y de cada uno va a depender que tengamos una experiencia feliz o desgraciada, anodina o apasionante, estimulante o destructiva. Todos dependemos de todos. Todo lo aprendemos entre todos.

Habituados a una situación de escolarización segura, obligatoria, y semigratuita no pensamos en la tremenda fortuna que es poder estudiar, poder descubrir el mundo, poder adquirir herramientas para interpretarlo, poder disfrutar del conocimiento y compartirlo con otras personas. Por eso quiero hacer referencia en estas líneas a un libro titulado `El diario de Ma Yan´, escrito por el periodista Pierre Haski, corresponsal en Pekin del diario francés Libération. En un viaje por la provincia china de Ningxia, la madre de Ma Yan le entrega el diario de su hija. Y ese hecho cambiará el curso de la vida de su hija.

El libro que cuenta la historia de una niña china llamada Ma Yan que vive en situación muy precaria y que tiene dificultades insuperables para seguir en la escuela.
A pesar del pensamiento de Mao de que "las mujeres son la mitad del cielo", China está muy lejos de haber alcanzado la igualdad entre hombres y mujeres. Se trata de un hecho especialmente dramático en los pueblos más remotos. Bai Juhua, la madre de Ma Yan, lo reconoce: "si no llega a ser por la insistencia de los profesores Ma Yan ya habría abandonado la escuela hace tiempo, mientras que sus dos hermanos hubiesen seguido sus estudios".

Dice Pierre Haski en el texto del libro, que va alternando comentarios del autor con los escritos de la niña: "se trata de una lógica implacable: cuando una niña se casa, abandona su familia y se une a la de su marido, con lo que se pierde la inversión realizada en su educación". Hu Dengshuang, el imán de Zhang Jia Shu, reconoce que los campesinos favorecen a los muchachos. Dice: "A las chicas se las considera mano de obra. Algunas no van a ala escuela en toda su vida.... Cuando la familia no tiene dinero. las muchachas son las primeras en sufrirlo".

Conviene tener presente esta inmensa fortuna que es poder acercarse al conocimiento de una manera tan fácil, tan segura, tan organizada. Habituarse a tener bienes nos puede hacer pensar erróneamente que todos los tienen y que siempre se han tenido. No es así. Entre nosotros el analfabetismo estaba muy extendido hace no muchos años. Y en el mundo siguen existiendo hoy día millones de personas privadas de un mínimo bagaje intelectual.

"Quiero estudiar", grita Ma Yan cuando su madre le dice que no podrá continuar en la escuela. Una escuela que está situada a cinco horas de distancia de la casa familiar. Camino que recorre a pie. Ma Yan permanece en la escuela en régimen de internado de lunes a viernes.
Durante dos años Ma Yan escribe con palabras sencillas y a la vez desgarradoras la tragedia de su pobreza y de la imposibilidad de seguir en la escuela por falta de recursos. Hasta que el diario cae en manos de unos periodistas franceses. Un reportaje sobre su caso aparecido en el periódico Libération cambia su suerte ya que lectores sensibles y solidarios deciden ayudar a los niños que están en la situación desesperada de Ma Yan.

Me gustaría que leyeran este diario algunos alumnos que consideran un suplicio tener que acudir a la escuela, tener que leer y tener que estudiar. Me gustaría que conocieran estas situaciones que no son excepcionales en el mundo algunos estudiantes que nadan en la abundancia. Dice Ma Yan: "Sigo sin encontrar mi bolígrafo. Tengo el corazón destrozado. A lo mejor podéis pensar: "¿Qué más da? ¡Sólo es un bolígrafo! ¿Cómo te puede causar tanta tristeza?" ¡Si supieras cuánto he tenido que sufrir para conseguir este boli! Estuve ahorrando de mi paga durante dos semestres"

Son incontables las veces que en su diario dice Ma Yan que tiene que estudiar con ahínco para compensar el sacrificio terrible de sus padres, para devolverles su esfuerzo haciendo su vida más cómoda y feliz. Repite una y otra vez que ha de ser responsable para no desaprovechar una oportunidad tan valiosa y decisiva. Choca violentamente esta actitud con la de aquellos niños y jóvenes que en nuestro entorno se muestran irresponsablemente perezosos, aburridos o inconscientes. Como si por su cara bonita se merecieran todo lo que tienen y pudieran despreciarlo de manera impune.

Es reconfortante ser profesor de alumnas como Ma Yan, ávidas por alcanzar el concomiendo. Es imposible enseñar a quien no quiere aprender. Porque, como alguna vez he dicho, el verbo aprender como el verbo amar no se pueden conjugar en imperativo. Sólo aprender el que quiere.

Los profesores, en una sociedad que ha descubierto que tener información es tener dinero y poder, se dedican por oficio a compartir el conocimiento que tienen. En el libro de Pierre Haski se dice a pie de página que "los chinos comparan a los profesores con velas que se consumen para iluminar a los demás". La metáfora no puede ser más elocuente y más afortunada. Hermosa tarea la de enseñar. Dichosa exigencia la de aprender.

Feliz y provechoso curso a todos. En recuerdo de todos aquellos niños y, sobre todo, de todas aquellas niñas que no van a tener la fortuna de acudir a una escuela. En recuerdo de Ma Yan que, gracias a la generosidad de algunas personas, ha podido hacer realidad un sueño.

2 comentarios:

  1. Me ha transmitido sentimiento. Me ha impactado que tiene que ir a la escuela a cinco horas de la casa familiar. Me siento afortunada por tener todo lo que tengo.

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  2. Me ha impactado que por un boli que se le haya perdido vaya estado tan triste y ahorrando dos semestres para comprar otro.Yo me siento afortunada por tener todo lo que tengo.

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